Fecundación in vitro

El 83 % de las parejas consigue embarazo con Fecundación in vitro

La Fecundación in vitro es el tratamiento de reproducción más complejo, donde se consigue la mayor probabilidad de embarazo (un 80-90% en 3 intentos). Aunque para la paciente, gracias a la nueva medicación desarrollada, el tratamiento es sencillo y con infrecuentes efectos secundarios, desde el punto de vista clínico y de laboratorio exige un alto nivel de experiencia además de tecnología avanzada.

Se recomienda cuando la mujer es mayor de 38 años, el tiempo de esterilidad es prolongado o el diagnóstico de la pareja incluye endometriosis, trompas de Falopio obstruidas o un factor masculino importante.

La Fecundación in vitro nos ayuda no sólo a conseguir embarazos sino también a diagnosticar problemas que pueden estar clínicamente ocultos y que tienen que ver con la calidad, funcionalidad y desarrollo de los óvulos, espermatozoides y embriones.

La Fecundación in vitro se puede asociar a técnicas como el ICSI (microinyección de un espermatozoide en cada óvulo) en casos de factor masculino severo. Otras técnicas son el DGP (diagnóstico genético preimplantacional) utilizado en casos de alteraciones genéticas; o también, el cultivo largo embrionario con transferencia en blastocito (embrión de 5/6 días en desarrollo) que permite una mejor selección embrionaria y se utiliza especialmente para casos de abortos de repetición o fallo de implantación.

Puedes leer los testimonios de pacientes que han conseguido su embarazo gracias a la Fecundación in vitro; y para más información, sobre el coste de la Fecundación in vitro, consulta el Plan Concibe 2017.