¿Cuáles son los síntomas después de una FIV?

síntomas después de una fiv

Los síntomas después de una FIV van a depender de la respuesta a la estimulación ovárica, de la complejidad de la punción folicular y de la sensibilidad de la propia mujer. Los síntomas son muy variados y, para comprenderlos, es importante analizar todos los mecanismos que están en marcha en nuestro organismo después de la punción.

Síntomas frecuentes después de una FIV

Para la maduración final de los óvulos se utiliza una hormona llamada hCG (Ovitrelle®) que desencadena un fenómeno de aumento de permeabilidad de los vasos sanguíneos que puede conllevar una retención de líquidos dentro del abdomen. El grado de retención dependerá del número de folículos que hayan crecido durante la estimulación y de los niveles hormonales que se hayan alcanzado. Muchas pacientes que han tenido una estimulación ovárica controlada, después del tratamiento de fecundación in vitro no notan ningún síntoma especial. Aquellas que han tenido una respuesta más elevada pueden notar una distensión abdominal.

Tras la punción folicular y especialmente durante las horas inmediatamente posteriores a la misma es normal notar molestias derivadas de los pinchazos ováricos. En general, es necesario pinchar cada ovario 1 ó 2 veces para aspirar el contenido de todos los folículos, y estos lugares de punción pueden sangrar algo. Cuando el sangrado es mínimo, la paciente puede no tener molestias; si el sangrado es algo mayor, puede llegar a producir irritación del peritoneo y molestias abdominales que requieran analgesia.

También tras la punción folicular es necesario dar un tratamiento de progesterona que permitirá mantener el endometrio en buenas condiciones y favorecer la implantación del embrión. Esta progesterona puede producir diversos síntomas después del tratamiento de FIV, que se irán incrementando conforme avancen los días. El más frecuente es el estreñimiento, que se produce debido al efecto de relajante muscular de la progesterona a nivel del músculo liso. Este músculo liso está presente en el útero, pero también en el intestino, haciendo que el tránsito intestinal sea más lento y que las pacientes tengan más dificultad para hacer deposición. La progesterona, si se administra por vía oral, puede producir somnolencia y en ocasiones mareo.

Derivado de la implantación embrionaria, que comienza a los pocos días de haber realizado la transferencia embrionaria, la paciente puede experimentar un leve sangrado. Este se produce debido a que conforme el embrión se va introduciendo en el espesor del endometrio, aumenta la vascularización de esa zona, y en ocasiones, se produce la ruptura de un pequeño vaso sanguíneo. Si la paciente toma antiagregantes o anticoagulantes, el sangrado puede ser mayor. Muchas pacientes confunden este manchado con la regla, por este motivo, independientemente de los síntomas que se tengan después de un tratamiento de FIV, es imprescindible una prueba de embarazo antes de abandonar el tratamiento de progesterona.

Por último, otro de los síntomas frecuentes después del tratamiento de FIV es la tensión mamaria. Las pacientes notan el pecho más hinchado y sensible.

Tratamiento para los síntomas después de una FIV

Para evitar o reducir al máximo la retención de líquidos después de una FIV, se recomienda una ingesta moderada de líquido (máximo 1-1.5 litro al día y preferiblemente de bebidas isotónicas), hacer una dieta hiperproteica y mantener un reposo relativo de unas 4 horas diarias (para favorecer el flujo sanguíneo a través de las venas). Este reposo relativo, no debe ser exagerado, ya que puede sino favorecer la aparición de otros síntomas como el estreñimiento y los gases intestinales, que a su vez puede producir molestias. Para evitar estos síntomas, se recomienda que después de una FIV las pacientes tomen una dieta rica en fibra, y que administración de progesterona sea vía vaginal o subcutánea.

Es también normal necesitar analgesia el día de la punción folicular. La paciente puede utilizar Paracetamol o Nolotil durante ese día, y debe evitar, en lo posible, el Ibuprofeno.

Síntomas poco frecuentes después de una FIV

En casos excepcionales en los que la estimulación ovárica ha sido exagerada, se puede producir un cuadro de hiperestimulación ovárica grave (1%). En estos casos, la retención de líquidos es más importante y la paciente puede notar dolor abdominal intenso. En la mayor parte de los casos el líquido queda contenido en la parte baja del abdomen, pero en otros puede aparecer alrededor del hígado y del bazo. Si existe retención de líquidos a nivel del espacio pleural, la paciente puede notar dificultad respiratoria. En algunas mujeres, la retención de líquidos se manifiesta como dificultad para orinar.

Es también poco frecuente que el sangrado ovárico tras la punción folicular sea abundante. Si esto sucede, la paciente puede llegar a sentir pinchazos a nivel de las escápulas al respirar profundo, que se producen porque el líquido peritoneal con sangre irrita el diafragma (músculo que separa la cavidad torácica del abdomen).

En estos casos, es importante que la paciente se comunique con el equipo médico que ha realizado el tratamiento de FIV, para que valoren la necesidad de reposo absoluto en casa con analgesia y control hídrico, o ingresar a la paciente para realizar una monitorización o tratamiento adecuado.  Cuando estas complicaciones aparecen después de una FIV, es frecuente no realizar la transferencia embrionaria en fresco. Los embriones se congelan y se transfieren más adelante, en otro ciclo. Esto permite que la situación de la paciente se normalice más rápidamente, debido a que los niveles hormonales bajan de forma más acelerada, resolviendo la retención de líquidos.

Consecuencias de la aparición de síntomas después de una FIV.

La mayoría de los síntomas después de una FIV son leves, se controlan fácilmente siguiendo las recomendaciones médicas, son compatibles con llevar una vida normal y con la finalización del tratamiento, es decir, con conseguir un embarazo sano tras la transferencia de los embriones en fresco. Ninguno de los síntomas expuestos dificulta la implantación o desarrollo embrionario.

Si la prueba de embarazo es positiva, algunos de los síntomas pueden prolongarse durante las primeras semanas de embarazo. En aquellas que en que el resultado sea negativo, los síntomas desaparecerán con la menstruación.

Dra. Laura Blasco Gastón – Ginecóloga especialista en Reproducción Asistida

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