Seguridad y control en Reproducción Asistida

seguridad y control en reproducción asistida

La seguridad y control en reproducción asistida es un imperativo no sólo legal, sino ético. Es imprescindible poder proporcionar a las parejas la seguridad de que los procesos utilizados en el manejo de sus óvulos, espermatozoides y embriones están controlados y protocolizados, para evitar, en la medida de lo posible, los errores propios de cualquier actividad humana.

Una de las principales áreas de seguridad y control en reproducción asistida, sino la más importante, es la relacionada con la identificación de óvulos, espermatozoides y embriones. La confusión entre muestras de distintas parejas llena de inquietud a los pacientes, y se añade a la preocupación por no conseguir embarazo.

En las últimas semanas el Tribunal Supremo ha confirmado la sentencia de la Audiencia de Las Palmas por la que condena al Instituto Canario de Infertilidad a indemnizar con más de 300.000 euros a una mujer a la que supuestamente se inseminó con semen de un varón que no era su pareja. Esta sentencia da por probada la negligencia en el control de identificación y trazabilidad del material reproductivo. Sin embargo, la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) ha salido en apoyo al Instituto Canario de Infertilidad, y a la reproducción asistida española en general, con su comunicado de prensa del pasado 9 de Febrero, en el cual se recoge que la SEF entiende que la sentencia “no debería poner en duda la fiabilidad de las técnicas de reproducción asistida en general y la seguridad en la identificación de las muestras en concreto.”

Se conocen muy pocos casos en los que haya podido haber confusiones en reproducción asistida, y menos aún, en las que se haya podido constatar el error humano, pero a finales del año pasado, el University Medical Center de Utrecht hizo público la posible fecundación de ovocitos de 26 mujeres con espermatozoides ajenos a su pareja. El comunicado que hizo público el hospital holandés explicaba los hechos atribuyéndolo al uso de un material de laboratorio que había sido usado previamente con una muestra de esperma, y que posteriormente fue reutilizado en estas 26 inseminaciones.

En URH García del Real apostamos por mantener una elevada seguridad y control en reproducción asistida y por ello, exigimos a los embriologos un alto nivel de formación antes de formar parte de nuestro equipo clínico. Las técnicas de reproducción asistida comprenden procedimientos de laboratorio muy complejos, por ello es necesario garantizar que el trabajo de los especialistas involucrados se desarrolle en condiciones óptimas. En el laboratorio, esto sólo es posible dando unas condiciones adecuadas en aparataje y tamaño, pero también apostando por un tiempo elevado de dedicación de los embriólogos para cada paciente.

En URH García del Real para afianzar la seguridad y control de las Técnicas de Reproducción Asistida, ejecutamos un doble control en cada una de las fases de los procesos que se ejecutan el laboratorio, se involucran como mínimo dos embriólogas para asegurar que cada paso se realiza de forma correcta. Al no tener masificados nuestros incubadores, cada paciente tiene su lugar exclusivo durante todo el proceso, y las muestra de semen de los distintos pacientes se piden en horarios diferentes y, por tanto, podemos procesarlas individualmente. Todas y cada una de las muestras de esperma, ovocitos o embriones utilizadas en cada tratamiento están claramente identificadas con el nombre, número y código identificativo de cada paciente, un color que es personal e intransferible. Los materiales necesarios en los distintos procedimientos se utilizan una única vez, y, además, cada fase del proceso queda registrada documentalmente. Este sistema de seguridad y control da, a día de hoy, una gran tranquilidad tanto a pacientes como al propio equipo del centro.

Actualmente se están empezando a implantar en los laboratorios sistemas de trazabilidad que pueden optimizar la seguridad y control en reproducción asistida. Con estos sistemas cada placa, tubo o material que vaya a ser utilizado por una paciente llevará asignado una pegatina con un código de barras de identificación único para dicha paciente, desde la punción hasta la transferencia embrionaria. Sin embrago, estos sistemas pueden no ser infalibles y deberían ir de la mano de un control humano, el doble chequeo no debería desaparecer y sería recomendable que los dos sistemas cohabitaran en los laboratorios de reproducción asistida.

Hay otros sistemas de trazabilidad como el desarrollado en 2010 por investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y del CSIC. Este sistema ha sido probado en ovocitos y embriones de ratones, y permite etiquetarlos individualmente con códigos de silicio que se introducen en el espacio perivitelino del ovocito. El siguiente paso tras el perfeccionamiento en ratones, es experimentar con ovocitos y embriones humanos que previamente han sido donados a investigación.

La seguridad y control en reproducción asistida debe ser la característica más importante a cuidar en un laboratorio. Los profesionales en reproducción asistida no podemos permitirnos generar problemas de un componente emocional tan extremo, y de muy difícil resolución.

Dra. Rosa Cercas Duque – Embrióloga Laboratorio Fecundación In Vitro y Andrología
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